La Encarnación y los novenarios: donde empezaron los veraneos del Mar Menor
Antes de los apartamentos y las escuelas de vela, familias de la huerta murciana llegaban a Los Alcázares para un novenario: nueve baños de mar como ritual reparador de verano. El Hotel-Balneario La Encarnación, inaugurado en 1904, es el edificio más claro de aquella primera cultura vacacional y sigue vivo frente al agua.
Por qué importa
El balneario tomaba agua del Mar Menor, la calentaba y la llevaba a bañeras de mármol de una pieza. Sus dos pisos, balcón continuo de madera, patio de aire andaluz y baños originales convirtieron la salud en arquitectura. Las plataformas de baño permitían entrar en el agua somera lejos de la orilla y definieron la silueta de la laguna.
Cómo plantear la visita
Lee primero el edificio desde el paseo, donde se entiende su relación con el agua. Sigue por playa de la Concha hacia las plataformas conservadas o reconstruidas. La Encarnación funciona como hotel y restaurante privado, no como museo municipal: entra como cliente o con permiso y respeta a los huéspedes.
- Pasea temprano o al atardecer.
- Pide permiso antes de fotografiar interiores o habitaciones ocupadas.
- No presentes las curas históricas como consejo médico.
- Comprueba el estado y uso permitido de cada plataforma antes de subir.
Conecta la historia
La historia de Los Alcázares continúa desde los baños hasta la base de hidroaviones de 1915 y el municipio moderno.
Fuentes
Escrito en septiembre de 2026 a partir de las fichas oficiales de la Región de Murcia sobre el Balneario de la Encarnación y la historia del destino Los Alcázares.
El acceso al negocio, el estado de las plataformas y los consejos de baño cambian. Respeta la propiedad privada y las indicaciones actuales de la laguna.